El Consorcio de Bomberos de Zamora cumple dieciocho años y lo hace con un gran proyecto en el horizonte, la construcción de un nuevo parque en Zamora capital que dé servicio a los municipios del alfoz. Zamora24horas habla con el presidente del Consorcio, José Luis Prieto Calderón, sobre diferentes temas de actualidad relacionados con un servicio que es de los más antiguos en la comunidad.

¿Qué se encontró al llegar a la presidencia del Consorcio hace algo menos de un año y medio?

Lo primero que me encontré fue un trabajo extraordinario porque partir de cero y en aproximadamente 17 años crear un consorcio de este tipo cuando otras muchas provincias de esta comunidad y de otras comunidades todavía no han puesto en marcha este servicio, yo creo que es muy de agradecer y muy importante

¿Cuáles fueron sus primeros pasos?

Cuando yo llego a este servicio como presidente me encuentro con que los convenios que tenemos establecidos con aquellos ayuntamientos y mancomunidades donde nos prestan también un servicio a nosotros están caducados o a punto de caducar, porque todos finalizaban en 2019. Ante esa situación, lo que hago es un planteamiento a futuro. Lo primero y más importante era renovar esos convenios, llegar a acuerdos con el resto de instituciones para poder renovarlos o buscar una solución para los que finalizaban. Y en el caso concreto del Ayuntamiento de Zamora que presta servicio a 42 pueblos alrededor de la capital, el acuerdo al que llegamos era claro. En primer lugar, incrementar las condiciones económicas, porque claramente el Ayuntamiento nos demuestra que está sufriendo un perjuicio porque es insuficiente la cantidad. Tras eso, lo que se nos pide es que el propio Consorcio debe tener un servicio propio porque los bomberos del Ayuntamiento de Zamora, a pesar de estar para todas las emergencias dependiendo del nivel que tenga esa emergencia como parque de referencia y que tengan que actuar, para el trabajo habitual de emergencias normales deberíamos tener nosotros nuestro propio parque. De esto ya se había hablado hacía años pero no se había llevado a efecto. Y en ese momento decidimos que esa renovación del convenio estaría vinculada a la creación de un nuevo parque que diera servicio a esos 42 pueblos. Y eso es prácticamente en lo primero que empezamos a trabajar, y de forma paralela con los convenios con el Ayuntamiento de Benavente, con el Ayuntamiento de Toro y con la Mancomunidad Tierras de Aliste.

¿Cómo estaban los parques propios al llegar al cargo?

Por lo que respecta a la situación de los parques, lo que nos encontramos fue que un sindicato en Zamora llevaba tiempo denunciando situaciones sobre las que luego hemos tenido suerte que se han resuelto a favor del Consorcio, como por ejemplo el Comisionado de Transparencia, la Inspección de Trabajo, o la última promoción interna de cabos que en julio de 2019 antes de llegar yo se resuelve por el TSJ a favor del Consorcio, diciendo que se han cumplido todos los preceptos legales para que se produzca esa promoción de cabos; que por otra parte impedía la propia convocatoria de las plazas de interinos que aún siguen en el Consorcio.

¿Con qué presupuesto cuenta el Consorcio?

El presupuesto del consorcio en el año 2019 eran 2,6 millones de euros, mientras que el presupuesto para este ejercicio 2021 son 3,4 millones. Hay una evolución clara y eso se traduce en algo, en prestar un mejor servicio a los zamoranos. Y a eso hay que añadirle lo que se está gastando y lo que se va a gastar en crear ese nuevo parque de bomberos. Con los medios del Consorcio no es suficiente, somos lo que somos. La cantidad de dinero llega para los convenios, pagar al personal y pequeñas inversiones. Con nuestros remanentes vamos a invertir en la compra de tres vehículos, equipos de protección… Y la propia Diputación, sensible a que había una necesidad de hacer ese parque, de los remanentes destina un millón y medio para la construcción de esa nave que albergará ese parque y la dotación de los equipos correspondientes. El esfuerzo que se ha hecho tiene que ser de agradecer. No tenemos que mirar muy lejos, porque en la propia Castilla y León hay muchas diputaciones que están comenzando en este momento a desarrollar un sistema de protección contra incendios en la provincia y nosotros ya llevamos 18 años de ventaja en ese sentido y además trabajando bien por la provincia de Zamora.

¿Qué medios humanos y materiales tiene cada parque?

En cada uno de los parques disponemos de cinco equipos de tres bomberos: dos bomberos y un cabo que ejerce las funciones de jefe de turno. Y a esos quince efectivos se le unen dos efectivos a mayores que también están para vacaciones, bajas, cambios de jornada… En plantilla hay 32 bomberos, entre cabos y bomberos. Cada equipos está 24 horas trabajando, de 9 de la mañana a 9 de la mañana del día siguiente, con los parques perfectamente habilitados para que se pueda hacer en ellos una vida normal: se puede dormir, comer, entrenar en el gimnasio, y se hacen las labores de mantenimiento. Ese grupo que está 24 horas en el parque luego está cuatro días de descanso, y al quinto día vuelve a entrar a sus 24 horas de turno. En cuanto a medios materiales, en los dos parques tenemos un equipo de intervención en accidentes, una autobomba urbana pesada, una autobomba rural pesada, equipos de rescate en agua… todo lo necesario para las intervenciones que se dan habitualmente en la provincia.

¿Es necesaria la creación de un nuevo parque de bomberos en la capital?

Si, y además el lugar es el idóneo porque es en las instalaciones del parque de maquinaria de la Diputación. Nadie se ha preguntado, “¿es necesario el parque de maquinaria en la capital?” o “¿es necesario el palacio provincial en la capital?” Pues sí. Probablemente Toro, Benavente o Fermoselle tuvieran derecho a tener el Palacio Provincial, pero resulta que está en la capital igual que ocurre en el resto de provincias de España. Tenemos que dar servicio a 42 pueblos que dábamos desde la capital, por lo tanto ¿qué mejor sitio para hacer un parque que en nuestra propias instalaciones? ¿Qué sitio más rápido para hacer un parque que nuestras propias instalaciones? Imagine que empezamos a buscar un lugar y resulta que ese lugar es el Ayuntamiento X que pertenece al grupo político Y. Enseguida el grupo político Z estaría diciendo que se ha elegido ese lugar porque hay un diputado que tenía intereses. Lo más rápido, lo más idóneo es el parque de maquinaria, porque además los tiempos de intervenciones serán menores por su ubicación. Es lo más razonable y lo más lógico. Y por otra parte, esta situación se da por ejemplo en Salamanca, que el parque de los bomberos del Ayuntamiento está muy cerca del parque de bomberos de la Diputación. Es una situación que debemos ver como normal. Los bomberos que aprueban una oposición para el parque de Zamora son bomberos del Ayuntamiento y esa es una de las quejas que había, que ellos mismos no se apuntaban a los refuerzos para salir a la provincia porque entienden que su trabajo se tiene que desarrollar donde aprobaron su oposición. Por lo tanto, es nuestra competencia, sí. Tenemos que dar servicio, sí. Pues démoslo.

¿En qué cambiará la relación del Consorcio y la Diputación con los bomberos de Zamora?

Ese convenio finaliza cuando tengamos nuestro propio parque y desde ese momento los bomberos de Zamora capital se limitarían a su marco de actuación, que es el término municipal de Zamora capital, y los bomberos del consorcio harían sus intervenciones lógicas en esos 42 pueblos. Ahora bien, la gestión de las emergencias en Castilla y León es del 112, como es lógico. Si se diera una emergencia en la que se sobrepasaran los medios del Consorcio, no le quepa la menor duda a ningún zamorano que los bomberos de la capital actuarían inmediatamente, o los medios que fueran necesarios, porque desde ese 112 los van a movilizar. Más allá de convenio, de actuaciones, las emergencias no entienden ni de competencias, ni de distancias, ni de términos municipales. Si una emergencia supera los medios de una administración, el resto de administraciones le van a ayudar, como viene siendo habitual y es lógico. Se ve cuando tenemos un incendio forestal, que la Junta nos pide apoyo y nosotros acudimos y la Junta si lo considera moviliza medios del Estado y acuden, y si tiene que venir la UME viene y no pasa nada. Lo que todo el mundo quiere es que se apague el fuego. Aquí pasaría lo mismo.

¿Está el servicio dimensionado a los riesgos existentes en Zamora?

Claro. Debemos saber dónde estamos, para lo bueno y para lo malo. Si aquí hubiera un cinturón industrial en el que hubiera industria petroquímica, industria del cloro o hubiera una central nuclear, tendríamos muchos más medios. En mi vida laboral tuve que participar, y lo hice con mucho agrado, en la elaboración de los planes de emergencia de los pueblos de alrededor de la central nuclear de Santa María de Garoña. Evidentemente los medios de la provincia de Burgos, sobre todo en los diez kilómetros más próximos a esa central nuclear, eran muchos más, desde detectores de radioactividad, equipos de sirena de avisos a la población o los propios equipos que se podían movilizar en caso de accidente. Pero esa realidad de otra provincia no es la realidad de la provincia de Zamora. Y la realidad de nuestra provincia es que el nivel de riesgos en el ámbito químico, o de riesgos derivados de la acción humana o de la naturaleza es el que es, y no es muy elevado. Y con los medios con los que se ha diseñado esa respuesta, y además ampliándolos como lo estamos haciendo, los zamoranos pueden dormir tranquilos para las situaciones de emergencias normales. Si se produce una situación de emergencia excepcional, ante eso nadie está libre, ni un ciudadano de Zamora, ni de Tarragona o de Sevilla. Es verdad que el riesgo cero no existe, pero los medios se dimensionan para los niveles de riesgo que se estudian y así lo hemos hecho nosotros.

¿Cuáles son las claves de ese nuevo parque?

La inversión rondará los 1,58 millones de euros. Ha finalizado ya el proceso de licitación de la construcción de la nave por lo que próximamente habrá ya una adjudicación de las obras. Tenemos que adecuar la casa anexa a la nave para esos tiempos de 24 horas que están allí los bomberos y la dotación de los medios materiales se alargará un poco más, porque una vez que se adjudica pasa un tiempo. Es decir, nadie saca de una cadena de montaje un camión de bomberos con unas características. Una vez que se adjudica, en este periodo se carroza, se dan las condiciones que haya establecido el concurso y eso lleva tiempo. No quisiera poner fecha porque todo se puede complicar. Pero sí quiero recalcar que mientras no esté ese parque los zamoranos seguirán recibiendo atención porque está en vigor ese convenio. Será un parque similar al de Bermillo y Rionegro, con 15 bomberos, 5 cabos y 10 bomberos, y con el mismo equipamiento, dotación y funciones.

¿Qué opinión le merece el debate sobre bomberos voluntarios y bomberos profesionales?

En los países más avanzados de nuestro entorno una de las señas de identidad es el aumento del voluntariado y en Alemania prácticamente el 99 por ciento de los bomberos del medio rural son voluntarios, en Portugal prácticamente el cien por cien también… El voluntariado es un signo de progreso en nuestras sociedades. Otro ejemplo que está muy reciente es el país que va por delante con las vacunas a nivel mundial que es Israel y lo ha hecho a través de medios voluntarios. Cuando hablamos de voluntariado no hablamos de que cualquiera va a coger una manguera o cualquiera va a poner una vacuna. Estamos hablando de cualquiera que tenga su preparación. Es innegable que la evolución de las civilizaciones va en esa línea. Ahora bien, en cuanto a la polémica de voluntarios o profesionales, yo creo que todos son válidos y todos tienen que encajar. A la gente hay que darle oportunidades también para que pueda destinar su tiempo a cualquier labor social. Evidentemente dándole medios, dándole formación y dándoles seguridad. El Consorcio tiene sus profesionales pero también establece convenios con algunas instituciones que tienen bomberos voluntarios que hacen un trabajo extraordinario. Nadie pone en duda el trabajo del voluntario de Cruz Roja, ni del voluntario de Protección Civil, y por tanto nadie debería poner en duda la participación de personal voluntario en los temas de bomberos. Siendo así, entiendo perfectamente que haya una plataforma de voluntarios profesionales que denuncie estas situaciones, pero lo que debe haber es una regulación y a partir de esa regulación adaptarse todo el mundo a eso.

Se está generando mucho ruido en torno al Consorcio, ¿a qué cree que responde todo eso?

Lo he dicho muchas veces. Cuando yo llego al Consorcio me reúno tres veces con un sindicato que ya no tiene representación entre los trabajadores, y eso es algo muy significativo, con denuncias de todo lo denunciable. Y en un momento determinado les digo, “si queréis que trabajemos, igual tenéis que aflojar en las denuncias, vamos a dialogar y vamos a salir adelante, porque si no al final nos pasamos todo el día atendiendo requerimientos, denuncias, peticiones de documentación, y eso no es bueno para ninguna administración y para nadie. Porque si al final dedicas tu esfuerzo y tu tiempo a resolver denuncias el resto del trabajo se queda ahí”. Ante esa situación, esas denuncias se han ido resolviendo a favor del Consorcio.

¿Cómo por ejemplo?

Por ejemplo, la denuncia al Comisionado de Transparencia se decide a favor del Consorcio, por eso cuando yo veo fuera la pancarta de más transparencia, no sé a qué se refieren. La denuncia ante la Inspección de Trabajo se resuelve por la buena voluntad de muchos bomberos que se ponen a trabajar en esos protocolos que no había hasta el momento. Es verdad que una parte de la plantilla estimaba que eran absolutamente necesarios y otra que decía “tiene sentido un protocolo cuando en una intervención hay diez bomberos, pero cuando hay tres somos profesionales y sabemos perfectamente lo que tenemos que hacer”. Ante esa denuncia decidimos que no podemos esperar más a los protocolos que estaba realizando la Asociación de Consorcios de Bomberos de España a la que pertenecemos y decidimos darles participación a los bomberos y ellos mismos hacen los protocolos. Se los enviamos a la Inspección de Trabajo y archiva esa denuncia. Es decir, todas esas denuncias de esa situación tan aparentemente mala del Consorcio, se van archivando y se van quedando ahí eliminadas.

Entonces, ¿cuál es el problema?

Pues que se producen unas elecciones sindicales y son un punto de inflexión para ese sindicato que decide además hacer una sección sindical. Esos propios miembros de la sección sindical que son los que protestan en la puerta deciden no participar, por ejemplo, en los refuerzos que son absolutamente necesarios, en perjuicio de sus compañeros. Los refuerzos que se realizan, lógicamente pagados, porque aquí nadie hace trabajo gratis, se realizan cuando se necesitan. Me voy al incendio de Cobadu, que fue absolutamente necesario hacer muchos refuerzos porque había que estar allí por si se avivaba el fuego, y estos bomberos que protestan fuera se negaron a ir, y lógicamente sus compañeros tuvieron que ir muchas más veces. Eso es muy insolidario y dice poco de estas personas que actúan así. Pero lo eligen libremente. Ellos mismos renuncian a unos refuerzos, ellos mismos crean una sección sindical, siguen protestando en la puerta y siguen haciendo vídeos insultantes que difunden por las redes sociales.

¿Qué es lo que más le duele de todo esto?

Lo más importante es que cuando alguien dice algo de otra persona debe demostrarlo, porque en este país lo que existe de entrada es la presunción de inocencia, no de culpabilidad. Por lo tanto si tú estás acusando de algo, lo que tienes que hacer es contarlo correctamente, decir todo, no decir verdades a medias, y luego demostrarlo. Si lo que haces es arrojar constantemente acusaciones sin fundamento estás haciendo daño y es normal que a las personas que haces daño, también tengan derecho a defenderse. Y ese derecho a defenderse llegará hasta donde tenga que llegar. Lógicamente yo no puedo admitir que por las redes sociales se me acuse de las cosas que se me ha acusado. No lo voy a admitir y no puedo admitirlo. Hace tres semanas, después de aguantar muchos vídeos, muchas manifestaciones y muchas protestas diciendo cosas que no eran ciertas o que se contaban de manera tergiversadas, o vertiendo acusaciones que ponían en tela de juicio mi honorabilidad, decidí enviarles un escrito a todos los bomberos del consorcio, recordándoles nuestro régimen disciplinario.

¿Qué fue la gota que colmó el vaso?

Uno de esos bomberos llegó a decir que un compañero suyo había estado de baja seis meses por motivos psicológicos. A mí eso ya me parece extremadamente grave. Nosotros como organización, cuando recibimos el parte de baja de un bombero, no sabemos por qué está de baja, solo sabemos si es accidente laboral o enfermedad común. Otra cosa es que personalmente nos informemos, llamemos para preguntar y nos lo quieran contar, pero eso queda en el ámbito personal. No puede un compañero decir que otro ha estado seis meses de baja por problemas psicológicos, porque eso traspasa todos los límites. Pues entre lo que me dicen a mí y lo que dijeron de este bombero, que en el ámbito del Consorcio todos sabíamos quién era, decidí enviar ese escrito recordando el régimen disciplinario. Porque no se puede acosar a un compañero, faltar el respeto de forma continuada a un superior, no se puede tirar por tierra una institución que lleva 18 años trabajando por el bien de esta provincia. Gracias a ellos, pero también gracias a la institución. Y no se puede hacer lo que se está haciendo desde esa plataforma que semanalmente se pone a protestar en la plaza.

¿Qué le parecen las acusaciones de amaño de las oposiciones?

Soy el presidente del Consorcio y a mí nadie me ha acusado de nada. Yo lo único que he dicho, atendiendo a la petición de los interinos, que además han denunciado al Consorcio por abuso en la temporalidad que están en su derecho, que el ordenamiento jurídico español dice que solamente se puede regularizar esa situación a través de una oposición. En España no se puede ser funcionario si no es a través de una oposición. Ante esa petición de regularización de la situación de los cuatro interinos que son del grupo C2, lo único que he dicho es que haré lo único que puedo hacer, que es convocar las oposiciones. A partir de ahí, nosotros hemos publicado la oferta de empleo público y ya está. No hemos publicado bases, no hemos convocado, ni nada más. Por lo tanto cuando hablan de estas cosas, yo no he oído que el Consorcio ni su presidente hayan amañado nada, pero si lo dicen habrá consecuencias, e irán por la vía que me permite la ley para defenderme. Otra cosa son conversaciones privadas de personas que se graban sin autorización de un juez y allá ellos que sabrán lo que hacen, cómo lo hacen y dónde se meten. Han pedido que se regularice esa situación y la única forma que hay en España de ser funcionario es hacer una oposición o un concurso oposición, no hay otra. Y mientras no haya otra, si ellos siguen pidiendo que esa temporalidad se termine, lo que haremos será acelerarlo todo lo posible para que puedan optar a ser funcionarios igual que podría optar cualquiera. A nadie se le puede negar el derecho a ser funcionario. Los principios de igualdad, mérito y capacidad están por encima de otros supuestos principios de derecho privado.